Guillem: construyendo AQUA
Un poco sobre mí, qué me apasiona, qué me mueve y cuál es mi papel dentro de AQUA.
Me llamo Guillem y actualmente estoy estudiando una ingeniería en la universidad.
Siempre he sido una persona muy curiosa. A veces incluso demasiado. Cuando algo despierta mi interés, me cuesta mucho dejarlo estar. Necesito saber más, entender qué hay detrás y, si puedo, probarlo por mí mismo.
No siempre es porque tenga una utilidad concreta. Muchas veces simplemente me pasa que veo algo, me hago una pregunta y ya no consigo quitármela de la cabeza.
Creo que esta forma de ser me ha acompañado prácticamente siempre.
Me apasionan la tecnología, los videojuegos, la aeronáutica y el espacio. Son cosas que han ido llamando mi atención por motivos diferentes, pero todas me provocan una sensación parecida: la de querer entender un poco más.
Con la aeronáutica y el espacio, por ejemplo, me fascina pensar en todo lo que hay detrás de algo que, visto desde fuera, puede parecer casi imposible. Un avión, un satélite, una misión espacial... detrás hay una enorme cantidad de trabajo, decisiones y conocimiento, y saber que todavía me queda tanto por descubrir es precisamente lo que más me atrae.
Con los videojuegos me pasa algo distinto, pero al mismo tiempo parecido. Me gusta jugar, evidentemente, pero muchas veces también acabo pensando en cómo han hecho algo, por qué funciona de una determinada manera o cómo podría haberse construido.
Supongo que, al final, siempre termino buscando qué hay detrás de las cosas.
Cuando una idea me gusta de verdad, también me cuesta mucho dejarla pasar.
Soy bastante constante, sobre todo cuando siento que algo me motiva. Puedo bloquearme, cansarme o pensar que algo no va a salir bien, pero normalmente acabo volviendo a ello. Hay ideas que simplemente me cuesta dejar aparcadas sin saber qué habría pasado si las hubiera intentado llevar a cabo.
Y creo que esa es una de las cosas que más me definen.
No soy una persona que tenga el futuro completamente decidido. Sé qué cosas me gustan y hacia dónde me gustaría ir, pero todavía estoy descubriendo muchas cosas sobre mí mismo y sobre lo que realmente quiero hacer.
Y, sinceramente, me gusta que sea así.
Ahora mismo estoy en una etapa en la que tengo muchísimo por aprender, y eso me motiva bastante más que tener todas las respuestas.
La programación es una de las cosas que más me ha permitido dar salida a esta curiosidad. Me gusta porque una idea puede empezar siendo simplemente algo que tienes en la cabeza y, poco a poco, acabar convirtiéndose en algo real.
No siempre sale bien a la primera. De hecho, casi nunca.
Pero precisamente me gusta ese proceso de probar, equivocarme, entender qué ha fallado y volver a intentarlo.
Últimamente también estoy descubriendo mucho el mundo de la inteligencia artificial. Me llama especialmente la atención porque tengo la sensación de que todo está avanzando muy rápido y de que todavía nadie sabe del todo hasta dónde puede llegar. Intento aprovecharlo para aprender, experimentar y descubrir nuevas formas de crear cosas.
AQUA apareció en medio de todo esto.
Fue una idea que surgió entre los tres y que me provocó exactamente esa sensación que conozco tan bien: pensar que no quería dejarla pasar sin, al menos, intentarlo.
Dentro del proyecto me he ido encargando principalmente de la programación y el desarrollo. Lo que más me gusta es poder pensar en una nueva funcionalidad y, después de muchas pruebas, acabar viéndola funcionar de verdad.
También hay una parte mucho menos visible: errores, cosas que se rompen, detalles que no terminan de convencerme y muchas horas mirando la misma pantalla intentando entender qué está pasando.
Pero creo que también es esa parte la que más me hace aprender.
AQUA, para mí, no es solo un proyecto que queremos sacar adelante. También es una forma de ponerme a prueba, de aprender cosas que hace unos meses no sabía y de descubrir hasta dónde soy capaz de llegar cuando una idea realmente me motiva.
Guillem.
Equipo de AQUA
